jueves, 30 de octubre de 2014

30 de octubre, preguntas.

Ayer mientras paseaba surgió en mi cabeza una pregunta: ¿te gustaría conocer cómo va a ser toda tu vida? Puede que por un momento pensara que sí, pero decidí quedarme con el no ¿Dónde estaría la emoción? ¿Dónde estaría la sorpresa? No, no quería conocer mi futuro, pero me empezaron a surgir preguntas: ¿dónde viviría? ¿tendría un lugar fijo en el mundo o iría de lugar en lugar? ¿trabajaría? ¿dónde? ¿en qué? ¿me casaría? Y si así fuera, ¿con quién? ¿la conozco ya? Y si no la conozco, ¿dónde y cuándo la conoceré? Preguntas sin respuesta. Decidí parar. Lo que tenga que pasar, pasará.
Definitivamente no quiero conocer mi futuro, lo único que quiero es que a una edad muy avanzada, a un día de mi muerte, esté sentado con mi mujer, una ancianita adorable, en algún lugar del norte y decirle: ''¿Sabes una cosa? Estoy enamorado de ti y esta vida que he vivido contigo la volvería a vivir mil veces más''.


No hay comentarios:

Publicar un comentario