No sé como sentirme. Siento que te he perdido otra vez. ¿Por qué me equivoco en todas mis decisiones? ¿Por qué estropeo todo lo que es importante para mi? Estoy cansado de hacerlo todo mal.
Cuando te conocí supe que serías mi debilidad. Supe que serías esa persona diferente, que lo cambiaría todo. Única. Es extraño pero siento que te conozco desde siempre, como si te hubiese estado esperando dieciocho años, como si estuviéramos destinados a conocernos, como si no supiera qué es la felicidad hasta encontrarte. Conocerte no ha sido una casualidad y si lo ha sido, creo que es la casualidad más bonita del mundo. Pero no, no puede haber sido casualidad.
Siento que eres parte de mi, que te llevo conmigo. Que tenemos esa conexión que poca gente tiene. Pensar lo mismo, decirlo a la vez. Contigo soy feliz y sin ti veo que a la vida le falta alegría. Para mi eres la felicidad en persona,
Y ahora llega la Navidad. Miento si digo que no te he imaginado muchas veces a mi lado, en un hostal nevado, abriendo regalos y poniendo esa sonrisa que tienes. Esa sonrisa con la que me quedo atontado. Esa sonrisa por la que lo daría todo. Por eso no quiero perderte. Porque sueño con ver tu sonrisa día a día.
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