lunes, 1 de diciembre de 2014

1 de diciembre, pregúntaselo a tu madre.

Vuelvo a esperar el ascensor. Ha sido un día muy largo. Me ducho y voy a recoger a los niños. Están en casa de sus abuelos. Llamo al timbre. Nada más entrar por la puerta recuerdo la primera vez que entré en esta casa. Últimamente estoy nostálgico, serán las navidades. Veo a mi suegro bromeando con los niños. Sonrío al verles. Rápidamente mi suegra empieza a ofrecerme comida. Vuelvo a sonreír.
Media hora después volvemos los tres a casa. Me cuentan que tal su día, me cuentan que han sido buenos. me cuentan que han hecho la carta a los Reyes. ''Ya veremos que tal se portan los Reyes'', les digo. Una frase que ha marcado toda mi infancia.
Esta noche cenaremos pavo. Nos ponemos manos a la obra prometiéndonos que cuando llegue mamá de trabajar estará todo listo. Son más de las ocho cuando terminamos. ''Sólo nos falta una cosa, la salsa secreta'', les digo. Ellos sonríen, saben de lo que hablo. Cesc abre el armario y saca ese bote amarillo que lleva quince años en el armario. No es un bote cualquiera, es especial. ''¿De dónde lo sacasteis?, me preguntan. Sonrío al ver el bote. Llaman a la puerta. Aparece la chica de mi vida. Nos besamos. Me dirijo a los niños. ''Pregúntaselo a tu madre''.

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