lunes, 10 de noviembre de 2014

10 de noviembre, nos damos la mano.

Esta noche quiero soñar contigo. Me duermo.
Son las 22:05. Llegas tarde, como de costumbre. Así eres, impuntual. Así me encantas. Sonrío al verte. Hace tiempo que no te veía. Sonríes. Tu sonrisa me enamora. Estás tan guapa como siempre. ¿Te lo digo? Me callo. Quiero decirte que me encantas, una y otra vez. Pero me vuelvo a callar.
Hablamos, reímos, incluso bailamos. Sin música, da igual. Tu compañía en ese banco es lo que me hace feliz. No necesito nada más. ¿Me atreveré a decirte que te quiero? ¿Qué pasaría?
Sigo soñando. No tengo nada que perder. te digo lo que siento. Es mi sueño. Nos damos la mano. ¡Qué paz, qué tranquilidad! Nunca tendría miedo contigo.
No soy lanzado, nunca lo he sido. Pero te beso. Recuerdo el sabor de tus labios. Besos lentos, no tengo prisa, con sentimiento. No quiero moverme de allí, quiero quedarme horas y horas contigo. Nada más tiene importancia.
Me despierto. Quiero volver a soñar, quiero que este sueño se haga realidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario